La docencia es un quehacer complejo que muestra un conjunto
de dimensiones que exigen una actuación reflexiva, por parte del docente;
asimismo, una presencia vital por parte del Directivo a través de acciones
concretas, tales como el monitoreo y asesoramiento pedagógico.
El monitoreo
Es el recojo de información en el terreno, haciendo
seguimiento a los indicadores que nos permiten comprobar la calidad y el logro
a nivel de los insumos, procesos y productos esperados.
El asesoramiento pedagógico
Medio al servicio de la individualización de la enseñanza
para ofrecer respuestas educativas susceptibles de adecuarse a las condiciones
y características de sus destinatarios.
El acompañamiento
“…es el acto de ofrecer asesoría continua, es decir, el
despliegue de estrategias y acciones de asistencia técnica a través de las
cuales una persona o equipo especializado visita, apoya y ofrece asesoramiento
permanente al docente y al director en temas relevantes para su práctica”
Estrategias para el proceso de monitoreo
1. Visita al
aula
Identifica fortalezas y debilidades de la práctica docente
in situ. Así como contar con información confiable y oportuna y prestar ayuda
pedagógica.
2. Observación
entre pares
Favorece la reflexión y construcción colegiada de los
saberes pedagógicos, a partir de una interacción basada en la confianza y el
aporte mutuo, en situaciones auténticas de enseñanza.
3. Círculos de interaprendizaje
Favorece la socialización y valoración de las prácticas
docentes exitosas, como resultado de sus experiencias en aula a través de
espacios de discusión y reflexión.
4. Jornadas de autoformación docente
Fortalecer las competencias docentes mediante la
incorporación de conocimiento pedagógico relevante, como resultado
principalmente de necesidades de aprendizaje docente.
5. Aulas abiertas.
Sensibilizar a la familia y la comunidad sobre la
importancia de una buena enseñanza, a fin de generar una corriente de opinión
favorable y acciones concretas de cooperación.
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